
En "La Otra Cara de África" observamos como los gobiernos islámicos recién constituidos se han impuesto a sus rivales laicos en las elecciones posrevolucionarias. Pero estos nuevos gobiernos (…)
La semilla de cola atrae cada vez más a las industrias farmacéutica, textil y alimentaria por su composición y virtudes: es un producto eufórico y afrodisíaco, supresor del apetito, un potente astringente, antioxidante y diurético.