
Al inicio de siglo y de milenio se prepararon una serie importante de pautas de conducta colectiva para que la comunidad científica tuviera sobre todo en cuenta el bienestar y la calidad de vida (…)
La semilla de cola atrae cada vez más a las industrias farmacéutica, textil y alimentaria por su composición y virtudes: es un producto eufórico y afrodisíaco, supresor del apetito, un potente astringente, antioxidante y diurético.