
África necesita el turismo, pero teme perder su identidad. Intelectuales y políticos se preguntan si el turismo rural podrá ser la solución.
La semilla de cola atrae cada vez más a las industrias farmacéutica, textil y alimentaria por su composición y virtudes: es un producto eufórico y afrodisíaco, supresor del apetito, un potente astringente, antioxidante y diurético.