
Desde “La Otra de África” observamos como el signo de los tiempos substituye las tradiciones por otros acontecimientos que deberán dejar pasar el tiempo para, tal vez, adquirir algún día el mismo (…)
Los estereotipos negativos sobre África incrementan los intereses adicionales que pagan los países africanos debido a la mayor percepción de riesgo que las noticias sobre violencia o corrupción transmiten a los inversores.