
En una antigua ciudad amurallada del este de Etiopía, las hienas son alimentadas a cambio de limpiar las calles y mantener a raya a los espíritus.
Desde “La Otra cara de África” observamos cómo a pesar de que las economías africanas han crecido considerablemente en los últimos años, desgraciadamente el nivel de pobreza en África subsahariana sigue siendo muy alto.