
Desde la Otra Cara de África analizamos el papel de Etiopía como suministrador eléctrico de la región. Con el apoyo de un crédito blando del Banco Mundial de 41 millones de dólares al proyecto (…)
“Las palabra duras no rompen los huesos” (Manemo makali hayavunji mifupa), pero hay mucho malos gobernantes en África, y en todo el mundo, que sienten terror a la libertad de expresión de los ciudadanos y entonces se dedican a romper los huesos de sus compatriotas. Sin la libertad la sociedad fracasa, se derrumba.
Muchos movimientos sociales en áfrica son jóvenes y están unidos por una palabra mágica, por un mantra que repiten una y otra vez: “Cambio”. Quieren que las cosas evolucionen, que haya mejoras en sus vidas y en las de los ciudadanos. Critican el despilfarro, la corrupción política, el paro estructural, la impunidad ante la justicia de los ciudadanos de primera frente a la represión o pobreza que golpea al común de los mortales, la mala atención sanitaria y la falta de oportunidades.