
En “La Otra Cara de África” nos adentramos en el colorido mundo de los Bamileke, en Camerún. La alegría de los colores que recubren el cuerpo de los bamileke marca las diferentes celebraciones. (…)
“Las palabra duras no rompen los huesos” (Manemo makali hayavunji mifupa), pero hay mucho malos gobernantes en África, y en todo el mundo, que sienten terror a la libertad de expresión de los ciudadanos y entonces se dedican a romper los huesos de sus compatriotas. Sin la libertad la sociedad fracasa, se derrumba.
Muchos movimientos sociales en áfrica son jóvenes y están unidos por una palabra mágica, por un mantra que repiten una y otra vez: “Cambio”. Quieren que las cosas evolucionen, que haya mejoras en sus vidas y en las de los ciudadanos. Critican el despilfarro, la corrupción política, el paro estructural, la impunidad ante la justicia de los ciudadanos de primera frente a la represión o pobreza que golpea al común de los mortales, la mala atención sanitaria y la falta de oportunidades.