
El mundo es inmensamente rico, y no le costaría crear un fondo que asegure a todos los niños un comienzo óptimo de la vida. Sin embargo, en 2015, cerca de 6 millones de niños menores de cinco años (…)
Desde “La Otra Cara de África” os comentamos el papel del dinero en el cual suele brillar por su escasez: La salud pública. Cuando hablamos de enfermedades infecciosas en África, poco pensamos en la función del dinero como agente transmisor de infecciones.
La crisis con sus recortes estructurales ha provocado que los presupuestos de los Bancos Centrales disminuyeran y que los billetes viejos sigan circulando, aumentando el riesgo de contaminación y transmisión de enfermedades contagiosas.