
Desde “La Otra Cara de África” os contamos el extraño caso de una amistad entre un pescador camerunés, Liman Boucar, y una alegre y afable hipopótama, llamada África, de cuatro toneladas. (…)
Desde “La Otra Cara de África” os contamos como en el suburbio de Korogocho, en Nairobi, Kenia, en medio de la violencia, la droga y la miseria, una mujer ha lanzado una escuela de música clásica para dar esperanza a muchos jóvenes.
Korogocho tiene cerca de 300.000 habitantes y Elizabeth Njoroge, directora de Art of Music Foundation, junto a un grupo de voluntarios ha tenido el coraje de dar esperanzas a sus vecinos a través de la educación y el arte.