
“La democracia no es responsable de nuestra sumisión a potencias externas, de nuestras elecciones amañadas, de la falta de independencia de nuestra justicia, de la ausencia de separación de (…)
Hace 50 años Addis Abeba era conocida como la “swinging city” de África, por su atmosfera electrizante de jazz y clubs. La capital etíope tiene ahora unos tres millones de habitantes, para 2025 puede llegar a ocho millones. Addis avanza hacia la modernidad a ritmo extraordinario.