
África necesita el turismo, pero teme perder su identidad. Intelectuales y políticos se preguntan si el turismo rural podrá ser la solución.
Hace 50 años Addis Abeba era conocida como la “swinging city” de África, por su atmosfera electrizante de jazz y clubs. La capital etíope tiene ahora unos tres millones de habitantes, para 2025 puede llegar a ocho millones. Addis avanza hacia la modernidad a ritmo extraordinario.