
En Zimbabue se estigmatiza a los discapacitados asociándolos con la brujería. Las dificultades se agravan por el estigma social, agudizado en el caso de mujeres y niñas por la marginación de género.
Sierra Leona forma a 100 curanderos para colaborar con los médicos, visitando a la gente casa por casa y explicándoles las ventajas de la medicina convencional y la gratuidad del sistema sanitario.