
En “La Otra Cara de África” hablamos sobre cine africano realizando un sucinto repaso a su historia y argumentando sobre la cuestión de si es lícito hablar de la existencia de un cine continental (…)
Decenas de miles de burros son sacrificados clandestinamente en varios países de África (Malí, Níger, Burkina Faso, Sudáfrica, Botsuana y Zimbabue) con el único objeto de conseguir la piel para ser exportada de forma masiva e ilegal al lejano Oriente debido a que es considerada la base de un remedio tradicional chino muy extendido en el país asiático.