
Desde “La Otra de África” observamos como el signo de los tiempos substituye las tradiciones por otros acontecimientos que deberán dejar pasar el tiempo para, tal vez, adquirir algún día el mismo (…)
En La Otra Cara de África os hablamos de la ibogaína, una sustancia alucinógena que se obtiene de las raíces de un arbusto del África Ecuatorial y que se consume durante los ritos iniciáticos con carácter socio-religioso.