
En una antigua ciudad amurallada del este de Etiopía, las hienas son alimentadas a cambio de limpiar las calles y mantener a raya a los espíritus.
En La Otra Cara de África os hablamos de la ibogaína, una sustancia alucinógena que se obtiene de las raíces de un arbusto del África Ecuatorial y que se consume durante los ritos iniciáticos con carácter socio-religioso.