
Cómo el “oro de sangre” está alimentando el conflicto en África Occidental: En los últimos años el oro se ha convertido en uno de los recursos más codiciados del mundo, especialmente en estos (…)
Desde “La Otra Cara de África” analizamos la situación de Marruecos y Senegal, dos países que sufren un desequilibrio energético entre la energía que producen y la necesita el consumo creciente de sus ciudades y el aumento progresivo de sus industrias.
El gobierno de Rabat tiene un plan energético muy ambicioso: Al horizonte de 2020, las energías renovables representarán el 42% de la producción nacional. Mientras, Senegal pretende alcanzar de aquí a 2017 un nivel nacional de electrificación del 70%, que sería 80% en las zonas urbanas y del 50% en las rurales. En ese espacio de tiempo la contribución de las energías renovables sería del 15%.