
Okere: Una ciudad de Uganda construida con energía solar, manteca de karité y energía popular.
Lo que se necesita para conectar un continente: Conectar un continente no es solo cuestión de cables, carreteras o redes inalámbricas. Es una empresa ambiciosa que requiere combinar tecnología, voluntad política, cooperación económica y, sobre todo, una visión compartida.