
Desde "La Otra Cara de África" nos hacemos eco de la inauguración de una mezquita en Vincennes, una ciudad dormitorio del este parisino. Desde hace años, existe allí una casa de monjes budistas. (…)
Desde “La Otra cara de África” hablamos de la difícil situación de los bebes mellizos en muchas partes del continente. Según la tradición los mellizos pueden suponer un peligro para el clan. La manera de sortear este “grave peligro” es abandonarlos y dejarlos morir.
Esta terrible tradición se basa en la creencia de que de forma natural una mujer sólo debe tener un niño por parto y el que nazcan dos es una aberración no natural que debe ser salvada mediante los ritos ancestrales.