
Desde “La Otra de África” observamos como el signo de los tiempos substituye las tradiciones por otros acontecimientos que deberán dejar pasar el tiempo para, tal vez, adquirir algún día el mismo (…)
Desde “La Otra cara de África” hablamos de la difícil situación de los bebes mellizos en muchas partes del continente. Según la tradición los mellizos pueden suponer un peligro para el clan. La manera de sortear este “grave peligro” es abandonarlos y dejarlos morir.
Esta terrible tradición se basa en la creencia de que de forma natural una mujer sólo debe tener un niño por parto y el que nazcan dos es una aberración no natural que debe ser salvada mediante los ritos ancestrales.