
Un informe del PNUD de 2020 señala que la pobreza se ceba en las mujeres, pero ¡las africanas no se rinden!: en Guinea-Bisáu muchas mujeres se ganan la vida separando la sal marina de la arena.
Desde “La Otra cara de África” hablamos de la difícil situación de los bebes mellizos en muchas partes del continente. Según la tradición los mellizos pueden suponer un peligro para el clan. La manera de sortear este “grave peligro” es abandonarlos y dejarlos morir.
Esta terrible tradición se basa en la creencia de que de forma natural una mujer sólo debe tener un niño por parto y el que nazcan dos es una aberración no natural que debe ser salvada mediante los ritos ancestrales.