
Desde “La Otra de África” observamos como el signo de los tiempos substituye las tradiciones por otros acontecimientos que deberán dejar pasar el tiempo para, tal vez, adquirir algún día el mismo (…)
Humanos y vida salvaje conviven y cooperan: En todo el continente, millones de hectáreas de tierra están siendo utilizadas y gestionadas por poblaciones locales que coexisten con la vida silvestre en espacios donde ambos pueden prosperar.