
Desde “La Otra Cara de África” analizamos como cuando comenzaron los movimientos populares de protesta, a partir de la inmolación del vendedor ambulante tunecino, en Occidente se comenzó a soñar (…)
Hablamos en “La Otra Cara de África” sobre la educación de niñas y jóvenes. Todas las estadísticas sobre educación nos dicen que el número de niñas que frecuentas las escuelas en África es mucho menor que el de niños. Además, las que van a la escuela, una gran parte abandonan los estudios al terminar la Primaria.
Con frecuencia muchas niñas no pueden terminar sus estudios pues sus familias las reclaman para echarles una mano en los trabajos domésticos y cuidar de los hermanitos más pequeños. La consecuencia es, que un buen número de madres de familia son analfabetas o apenas saben los rudimentos de la lectura y escritura.