
El cantante Bombino habla sobre la necesidad de posicionarse con la música para conseguir justicia para el pueblo tuareg: “Nuestras guitarras y nuestra voz son consideradas armas revolucionarias”. (…)
El último Día Universal del Niño aún quedaban 300.000 niños reclutados como soldados. La realidad de los niños soldado es muy dura, son muchas las heridas físicas, pero las más difícil de curar son las psicológicas por haberse visto forzados a cometer atrocidades.