
El senegalés Adama Diémé se ha propuesto la ambiciosa tarea de plantar cinco millones de árboles en los próximos cinco años.
El último Día Universal del Niño aún quedaban 300.000 niños reclutados como soldados. La realidad de los niños soldado es muy dura, son muchas las heridas físicas, pero las más difícil de curar son las psicológicas por haberse visto forzados a cometer atrocidades.