
Desde “La Otra Cara de África” observamos como la caza furtiva de los elefantes se está intensificando. Hace algo más de veinte años que se declaró la prohibición de la caza de los paquidermos. (…)
Entre 300 y 500 menores marroquíes sobreviven en las calles de Ceuta para evitar su deportación: su objetivo es llegar a poder trabajar en la península.