
Desde “La Otra Cara de África” os contamos como en el suburbio de Korogocho, en Nairobi, Kenia, en medio de la violencia, la droga y la miseria, una mujer ha lanzado una escuela de música clásica (…)
Entre 300 y 500 menores marroquíes sobreviven en las calles de Ceuta para evitar su deportación: su objetivo es llegar a poder trabajar en la península.