
Una sanidad de urgencia adecuada evitaría muchas muertes y discapacidades en África, donde los accidentes de tráfico y las complicaciones durante el embarazo son de las principales emergencias.
Entre 300 y 500 menores marroquíes sobreviven en las calles de Ceuta para evitar su deportación: su objetivo es llegar a poder trabajar en la península.