
Un informe del PNUD de 2020 señala que la pobreza se ceba en las mujeres, pero ¡las africanas no se rinden!: en Guinea-Bisáu muchas mujeres se ganan la vida separando la sal marina de la arena.
En “La Otra Cara de África” observamos como la compra o arrendamiento de tierras fértiles en las naciones pobres, principalmente en África, por parte de los países ricos, se ha incrementado debido a razones diversas. Un informe del Banco Mundial constata que en 2009 se adquirieron 450 millones de Ha, mientras que en los diez años anteriores el promedio anual fue de 40 Ha anuales.
Las tres cuartas partes de las tierras compradas por Occidente están situadas en el continente africano. Por otra parte, se constata que en la mayoría de los casos, los beneficios son nulos o inexistentes. En muchas ocasiones estas operaciones de compras masivas de tierras son fuente de graves conflictos sociales y esconden actividades especulativas y fraudulentas.