
En Zimbabue se estigmatiza a los discapacitados asociándolos con la brujería. Las dificultades se agravan por el estigma social, agudizado en el caso de mujeres y niñas por la marginación de género.
Las poblaciones locales de Senegal y otros países de África occidental, siempre han conocido las propiedades del fruto del Baobab. Pascal Ottaviani de 41 años ha lanzado una fábrica para procesar dichos frutos en Thies, Senegal, para que muchos agricultores se puedan beneficiar: la baobab Fruit Company Senegal.