
La ciudad nigeriana de Lagos, bajo la amenaza constante de la erosión costera, agravada por la necesidad de cada vez más espacio para albergar a sus más de 21 millones de habitantes, construye la (…)
En “La Otra Cara de África” analizamos la situación de la justicia en Costa de Marfil. Al poco de cantar victoria, el mismo Alassane Ouattara declaró que se haría justicia para todos y que tanto los crímenes y abusos de los partidarios de Laurent Gbagbo, presidente depuesto, como los de las Fuerzas Nuevas de Guillaume Sorò serían juzgados.
La realidad es que hasta ahora los tribunales y la policía marfileños sólo se han ocupado de los partidarios de Gbagbo, encarcelando a unos, molestando a otros y amenazando a algunos. Pero a los miembros de las Fuerzas Nuevas los han dejado en paz de momento. Los jueces denuncian contra las fuerzas mandadas por el Primer ministro de Ouattara la ejecución de 113 personas, entre ellas 61 gendarmes, en Buaké, en octubre de 2002.