
Un informe del PNUD de 2020 señala que la pobreza se ceba en las mujeres, pero ¡las africanas no se rinden!: en Guinea-Bisáu muchas mujeres se ganan la vida separando la sal marina de la arena.
Desde “La Otra Cara de África” analizamos el evento que convocó el presidente de Egipto, Abdel Fattah al Sisi, al que asistieron académicos y líderes religiosos de la famosa Universidad Al-Azhar de El Cairo, que es el mayor centro religioso del Islam suní, así como responsables del ministerio de Asuntos Religiosos de Egipto.
Según Al-Sisi “El mundo musulmán no puede seguir siendo percibido como ‘una fuente de ansiedad, peligro, muerte y destrucción’ para el resto de la humanidad.” Y prosiguió: “Los líderes religiosos del Islam deben ‘salir de sí mismos’ y promover ‘una revolución religiosa’ para erradicar la intolerancia y sustituirla por ‘una visión más iluminada del mundo’. Si no lo hacen, tendrán que asumir ‘ante Dios’ la responsabilidad de llevar la ‘comunidad islámica’ por caminos ruinosos.”