
Entre 300 y 500 menores marroquíes sobreviven en las calles de Ceuta para evitar su deportación: su objetivo es llegar a poder trabajar en la península.
El término “Black Tax” hace referencia a una práctica común entre aquellos que han emigrado al extranjero o se han establecido económicamente en las grandes ciudades. Se trata de la expectativa de proporcionar apoyo financiero constante a sus familias o comunidades de origen.