
En “La Otra Cara de África” cerramos el díptico sobre los llamados “niños hechiceros o brujos”. Cada año centenares de niños son acusados de estar poseídos por malos espíritus o el diablo, muchos (…)
El lucrativo negocio para al-Shabab de los impuestos terroristas: El terror islamista recauda más que el propio Gobierno de Somalia.