
Entre 300 y 500 menores marroquíes sobreviven en las calles de Ceuta para evitar su deportación: su objetivo es llegar a poder trabajar en la península.
Casi la mitad de los pobres del mundo son niños y, según un informe de UNICEF, la covid-19 podría acabar con los avances conseguidos en la lucha contra la pobreza infantil.