
Un informe del PNUD de 2020 señala que la pobreza se ceba en las mujeres, pero ¡las africanas no se rinden!: en Guinea-Bisáu muchas mujeres se ganan la vida separando la sal marina de la arena.
Investigadores españoles apuestan por la ingeniería genética para crear ejemplares que crezcan rápido y sean menos sensibles al estrés en el Sáhara.