
El Khat, una plata considerada como narcótico, tiene un mercado eufórico e incluso se ha convertido en un arma diplomática entre los países de Yibuti, Etiopía, Kenia y más allá!
Investigadores españoles apuestan por la ingeniería genética para crear ejemplares que crezcan rápido y sean menos sensibles al estrés en el Sáhara.