
En “La Otra Cara de África” observamos como la compra o arrendamiento de tierras fértiles en las naciones pobres, principalmente en África, por parte de los países ricos, se ha incrementado debido (…)
Desde “La Otra Cara de África” nos acercamos hasta el Foro Social Mundial, acontecido en Dakar, donde se han defendido los derechos de los niños y se ha reconocido, sobre todo, el protagonismo de las mujeres en el desarrollo del continente africano, a pesar de su discriminación.
La mujer africana, dentro de un movimiento de consecuencias globales, ya no acepta que el mundo se construya sin ella y, en consecuencia, reclama el reconocimiento de sus derechos y la conculcación de normas tradicionales y religiosas obsoletas e injustas.