
En Zimbabue se estigmatiza a los discapacitados asociándolos con la brujería. Las dificultades se agravan por el estigma social, agudizado en el caso de mujeres y niñas por la marginación de género.
Desde “La Otra Cara de África” nos acercamos hasta el Foro Social Mundial, acontecido en Dakar, donde se han defendido los derechos de los niños y se ha reconocido, sobre todo, el protagonismo de las mujeres en el desarrollo del continente africano, a pesar de su discriminación.
La mujer africana, dentro de un movimiento de consecuencias globales, ya no acepta que el mundo se construya sin ella y, en consecuencia, reclama el reconocimiento de sus derechos y la conculcación de normas tradicionales y religiosas obsoletas e injustas.