
Ghana ha declarado 2019 “el año del regreso” como una invitación a los descendientes de esclavos, que viven en la diáspora, para que vuelvan a la tierra de sus ancestros.
La invasión de las langostas en diez países africanos pone en peligro las cosechas africanas y en riesgo la seguridad alimentaria de más de 30 millones de personas.