
En “La Otra Cara de África” observamos con júbilo la concesión del premio Harabuntu 2012, Premio de los Portadores de esperanza y creadores de riqueza africanos, a la malgache Esther Vololona (…)
En Burkina Faso, como en el resto del mundo, también es el año de los bosques, pero en la Patria de los hombres íntegros hace ya mucho tiempo que los bosques dejaron de serlo. Desde La Otra Cara de África hablamos de la desertificación en la zona del sahel ante la pasividad de sus sociedades.
En Burkina Faso cada día encuentran su final un gran número de árboles, especialmente aquellos cuya madera es más apreciada por el mercado, como el gran caoba de Senegal, de la familia de las meliáceas. ¿Quién piensa en replantar los árboles talados?