
Desde “La Otra Cara de África” observamos como en pocos lugares del mundo los ricos muestran más ostentación que en Angola. Los ricos angoleños disfrutan privadamente de todo lo que la riqueza les (…)
Desde “La Otra Cara de África” observamos como Mohamed Morsi, candidato de los Hermanos Musulmanes, al contrario de lo que se piensa en Occidente, no seduce al electorado con menor capacidad económica. En un barrio popular de El Cairo, como Saida Zeynal, o en aglomeraciones aún más pobres, como Al-Jalifa o Baba-Al-Chariya, el candidato islamista de los hermanos Musulmanes apenas obtuvo el 15% de los sufragios, mientras que el candidato de la izquierda nasseriana alcanzó el 30%.
Dentro del partido de los Hermanos Musulmanes, los más jóvenes denuncian una gobernanza interna dominada por el gusto del secretismo y la ausencia de transparencia, igualmente este sector critica los mecanismos de promoción, que se apoyan sobre la ancianidad y la obediencia, lo que dificulta la renovación del partido.