
La invasión de las langostas en diez países africanos pone en peligro las cosechas africanas y en riesgo la seguridad alimentaria de más de 30 millones de personas.
En los últimos años, la región del Sahel en África Occidental se ha convertido en un foco de extremismo violento, siendo uno de los actores más letales Jama’at Nasr al-Islam wal Muslimin.