
En Zimbabue se estigmatiza a los discapacitados asociándolos con la brujería. Las dificultades se agravan por el estigma social, agudizado en el caso de mujeres y niñas por la marginación de género.
En “La Otra Cara de África” os seguimos mostrando algunos aspectos fundamentales de las culturas africanas, poniendo hoy nuestra atención sobre la “brujería”. A los brujos o brujas se les acusa de abandonar sus cuerpos durante la noche y “comerse” el alma de sus víctimas.
Cuando una persona es señalada por la sociedad como brujo sólo le queda el exilio o la muerte. La mejor escapatoria para una persona acusada de brujería es huir y refugiarse en un campamento para “brujas”. En muchas ocasiones, detrás de las acusaciones se esconden intereses económicos.