
En “La Otra Cara de África” cerramos el díptico sobre los llamados “niños hechiceros o brujos”. Cada año centenares de niños son acusados de estar poseídos por malos espíritus o el diablo, muchos (…)
Aunque, el continente aún se caracteriza por la pobreza y la desigualdad, existen indicios de que cada vez más africanos alcanzan algún tipo de riqueza o prosperidad económica: ¿Estamos presenciando realmente un enriquecimiento gradual de los africanos?