
Desde “La Otra de África” observamos como el signo de los tiempos substituye las tradiciones por otros acontecimientos que deberán dejar pasar el tiempo para, tal vez, adquirir algún día el mismo (…)
Aunque, el continente aún se caracteriza por la pobreza y la desigualdad, existen indicios de que cada vez más africanos alcanzan algún tipo de riqueza o prosperidad económica: ¿Estamos presenciando realmente un enriquecimiento gradual de los africanos?