
En África, hasta finales de siglo, nacerán 40 millones de habitantes cada año. Una explosión demográfica que acaba de empezar y que cambiará el rostro del mundo. (parte I)
“La democracia no es responsable de nuestra sumisión a potencias externas, de nuestras elecciones amañadas, de la falta de independencia de nuestra justicia, de la ausencia de separación de poderes, del nepotismo, de la corrupción. No es el sistema el que tiene la culpa, es la aplicación que hacemos de él. Basta mirar al resto del mundo: salvo algunas excepciones, no hay militares al mando”: Marwane Ben Yahmed, director editorial de Jeune Afrique, asegura que la democracia sigue siendo el único medio duradero y eficaz Para garantizar la independencia y el desarrollo de los Estados.