
En los últimos años, la región del Sahel en África Occidental se ha convertido en un foco de extremismo violento, siendo uno de los actores más letales Jama’at Nasr al-Islam wal Muslimin.
En “La Otra Cara de África” repasamos los últimos acontecimientos que han soliviantado los movimientos islamistas.
En “La Otra Cara de África” Antonio Molina repasa los últimos acontecimientos que han soliviantado a ciertos movimientos islamistas, “el fuego no se ha apagado; la herida no cicatriza, pues está emponzoñada, y alguien ha metido el dedo cargado de sal y pimienta en la antigua llaga “. Y es que parece que hay quien tiene intereses en mantener viva la llama del odio. Debe defenderse el derecho de expresión, y si alguien se considera injuriado, “para eso están los tribunales”.