
Un informe del PNUD de 2020 señala que la pobreza se ceba en las mujeres, pero ¡las africanas no se rinden!: en Guinea-Bisáu muchas mujeres se ganan la vida separando la sal marina de la arena.
La mutilación genital femenina sigue vigente y, aunque se haya avanzado en contrarrestarla, estamos lejos de su erradicación total.