
Desde “ La Otra Cara de África ” seguimos observando la evolución de la sociedad argelina. Según algunos analistas, los hombre sufren una grave crisis de identidad y el fenómeno de los “harraga”, (…)
La juventud africana es una bomba que hay que desactivar antes de que explote. El 64 % de los jóvenes cree que para lograr cambios son necesarias acciones de protesta no pacíficas, es decir, violentas.