
Cerramos en “La Otra Cara de África” el díptico, que comenzamos la semana pasada, dedicado a realizar un análisis sucinto de las diferentes elecciones acaecidas recientemente en el continente (…)
La juventud africana es una bomba que hay que desactivar antes de que explote. El 64 % de los jóvenes cree que para lograr cambios son necesarias acciones de protesta no pacíficas, es decir, violentas.